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Inadorable y común de rostro

La siesta

La siesta

Ayer dormíamos la siesta Bisbe Joan y yo. Abrazadas. Ella posaba su cabecita en mi hombro derecho y sus cuatro patas asían mi brazo. Conversábamos con el cansancio que provoca la conquista del sueño, ella además tenía problemas para hablar por el constante ronroneo que, a veces, le provocaba una tos con breves espasmos que la obligaban a levantar el morrito haciéndome cosquillas con sus largos bigotes. Le hice una confesión humana, ella no se rió de mi porque es muy educada. Le dije que dormía mejor con ella que con cualquiera que hubiera dormido antes, y que la prefería a ella antes que a cualquiera para ese menester. Sin sorprenderse ante tales afirmaciones me recordó esas estampas que reflejan una maraña de gatos durmiendo juntos, como si se hubieran desplomado jugando al Enredo.

Dormir con otro ser humano es complicado. Requiere años de práctica o años que, al transcurrir, aumentan la necesidad de calor humano. Esto viene dado por nuestra inseguridad. Bisbe Joan me explicó, entre ataques de tos, que los gatos duermen despreocupados con otros gatos porque son conscientes de sí mismos, porque no tienen necesidad de tener confianza con el resto, porque les da igual, porque el calor es placentero y el resto son tonterías. Los humanos, me dijo, estamos marcados por códigos éticos que nos llevan a caracterizar cada acto, a dotarlo de significado que rara vez alberga. Me explicó que por muy progres que nos creamos nos mueven los hilos de las convenciones y los prejuicios como si fuéramos marionetas. En ese momento noté compasión en su voz. Me explicó que somos seres timoratos. Me riñó porque eludimos el instinto. Me despreció por racional.

La acaricié entonces entre sus orejas, ella me besó la mano con su lengua de lija del ocho, y nos dormimos.

2 comentarios

Noe -

No puedo engañar a nadie, adoro a estos animales por esa mezcla que apuntas, por esa dulzura que se torna en muchas ocasiones instinto. Ayer mi cuñada me dijo que era una primitiva, y es verdad, procuro seguir mis instintos y no olvidar, que aunque racional y con carrera, o casi, sigo siendo un animal. Y esa herencia, la instintiva, es necesaria para la supervivencia. Mi gata me enseña que la vida es sencilla, que no hace falta analizarlo todo, que las cosas son como son, y pasan porque sí, y que por mucho que le de vueltas a la cabeza, nada va a cambiar. Tienes toda la razón cuando dices que es quien me gustaría ser, o por lo menos, gozar de sus atributos. De todas formas, mi gata y yo nos parecemos bastante y cada vez descubro en mi alma más rinconcitos en forma de felino.

MIGUEL - Pub GRIS -

Amiga Noe.
Retomo ésta nueva experiencia de leer un Blog y comentarlo. Ciertamente que el Blog, es un sistema por el cual las personas plantean situaciones y soluciones que de otra manera no las plantearían al publico, parece ser que Internet da la suficiente cobertura para que las personas se atrevan a desnudar en cierta manera su alma, creo que puede ser una experiencia que se acerque al psicoanálisis.
Respecto de los GATOS, que veo que son animales de tu predilección y que gozan de un aura especial desde el antiguo Egipto, aunque también pueden representar la mala suerte, baste pensar en el famoso gato negro del mal fario ó los gatos que estaban siempre presentes en los aquelarres de las Brujas. Me pregunto si ese hablar con tu gato, y lo que es más maravilloso, las contestaciones y preguntas que te hace, no son en en el fondo el ver en el gato a la persona que te gustaría ser, al menos en la intimidad, una mezcla de dulzura junto a la astucia e inteligencia felina, Me permito indicarte que tienes y participas de las esencias de tu gato, dulzura cuando es precisa, inteligencia siempre e ira felina cuando sea preciso.
Yo particularmente probablemente prefiero dormir con un bípedo semoviente, que con un cuadrúpedo, personalmente un servidor y el resto de elementos animales, nos mostramos una cordial indiferencia y nos respetamos mutuamente, no invado su terreno y pretendo que ellos tampoco.
Te adjunto el Correo escipion_zgz@wanadoo.es.
Un saludo y hasta pronto,